La industria española más allá de los fondos europeos de recuperación: oportunidad y visión a largo plazo
Durante los últimos años, el debate industrial en España ha estado marcado por una sigla: PRTR. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos europeos Next Generation han supuesto un impulso histórico para la industria española, movilizando recursos sin precedentes y acelerando procesos necesarios.
Pero… hay industria y hay futuro más allá de los fondos de recuperación.
La reindustrialización de España no puede ni debe depender exclusivamente de instrumentos coyunturales, por ambiciosos que sean. La verdadera oportunidad es convertir el impulso extraordinario del PRTR en una política industrial estructural, sostenida y de largo plazo.
Ese es el marco en el que la octava edición del Congreso Nacional de Industria 2026, que se celebrará los próximos 4 y 5 de febrero en Bilbao, se convertirá en el espacio de reflexión y diálogo más importante para el futuro del sector en nuestro país.
El PRTR: un histórico punto de partida, no una meta
El Plan de Recuperación ha permitido acelerar inversiones estratégicas en sectores clave, modernizar las capacidades productivas y reforzar la competitividad de muchas empresas industriales.
Como destaca el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, el Gobierno de España ha movilizado más de 3.300 millones de euros a través de los PERTE, apoyando sectores estratégicos como:
- Automoción y movilidad sostenible.
- Agroalimentación.
- Microchips y semiconductores.
- Industria electrointensiva, con más de 600 millones de euros invertidos solo en 2025.
Este impulso es decisivo. Pero su valor real no es solo la inversión ejecutada, sino lo que activa: proyectos, ecosistemas, colaboración público-privada y una nueva conciencia industrial.
No es un fin en sí mismo, sino un medio para una transformación más profunda.
De la financiación extraordinaria a la visión industrial de país
La industria necesita estabilidad, previsibilidad y marcos claros. Por eso, más allá del PRTR, España está avanzando en una arquitectura industrial pensada para perdurar.
Uno de los pilares de esta etapa es la Ley de Industria y Autonomía Estratégica, el cambio legislativo más relevante en tres décadas. Su objetivo es claro:
- Dotar al sector de un marco jurídico estable, que trascienda ciclos políticos.
- Reforzar la capacidad productiva propia en sectores críticos como energía, salud, defensa o tecnologías clave.
- Mejorar la coordinación entre administraciones y agentes sociales mediante el Consejo Estatal de Política Industrial.
A ello se suma la Estrategia de Política Industrial España 2030, que fija una meta ambiciosa: elevar el peso de la industria hasta el 20% del PIB y consolidar la digitalización y la eficiencia energética como vectores estructurales de competitividad.
Todo este marco cobra sentido cuando se traduce en decisiones empresariales, inversión real y competitividad en el mercado.
Nuevos sectores, alto valor añadido y liderazgo tecnológico
Mirar más allá del PRTR también implica pensar qué industria se construye.
España está apostando por sectores de alto valor añadido que marcarán el futuro productivo europeo:
- Semiconductores, a través del PERTE Chip, con más de 330 millones de euros ya movilizados.
- Tecnologías cuánticas, con una Estrategia Nacional 2025-2030 dotada inicialmente con una inversión pública de 808 millones de euros; y con una inversión total prevista, pública y privada, de hasta 1.500 millones.
- Inteligencia artificial, con una estrategia reforzada que impulsa su aplicación industrial y administrativa, con una dotación de 1.500 millones de euros.
Estas apuestas no son coyunturales. Responden a una visión clara: posicionar a España en la vanguardia tecnológica industrial, generar empleo cualificado y consolidar ecosistemas innovadores conectados a Europa.
Se trata de diseñar un modelo industrial que no compite en costes, sino en conocimiento, tecnología y talento.
Industria, energía y ventaja competitiva
La política industrial de largo plazo también se construye desde las ventajas estructurales.
España está convirtiendo su liderazgo en energías renovables en una palanca industrial, no solo ambiental. El apoyo sostenido a la industria electrointensiva, la atracción de centros de datos y el desarrollo del hidrógeno verde son ejemplos de cómo la energía limpia se integra en una estrategia industrial coherente.
No se trata solo de descarbonizar, sino de competir mejor.
Hannover Messe 2027: un hito que mira al futuro
En este contexto, la designación de España como País Socio de Honor de la Hannover Messe 2027 no es casualidad. Es un reconocimiento internacional al proceso de transformación industrial que vive el país.
Ser el país invitado de honor en la principal feria industrial del mundo supone:
- Un escaparate global ante más de 200.000 visitantes.
- Una plataforma para atraer inversión internacional.
- Un ejercicio de diplomacia industrial, reforzando los lazos con Alemania y Europa.
España mostrará al mundo su capacidad en electromovilidad, hidrógeno verde, automatización, IA y tecnologías digitales. Y, sobre todo, proyectará una imagen clara: ya no solo somos consumidores de tecnología, sino creadores de industria avanzada.
Territorio, personas y política industrial estructural
Más allá de fondos y estrategias, la industria se construye sobre tres pilares irrenunciables:
- Territorio, como ecosistema productivo.
- Personas, como motor del cambio.
- Visión compartida, como base de la competitividad.
La política industrial del futuro no puede desligarse de la cohesión territorial, del empleo de calidad ni del diálogo social; de las personas cualificadas, del arraigo local y de la estabilidad.
Una oportunidad que trasciende el PRTR
España vive un momento decisivo. El PRTR es un acelerador, y el verdadero objetivo es convertir este impulso en una trayectoria sostenida.
La industria española tiene talento, capacidad, energía y ambición. Y, ahora, visión, coherencia y continuidad. El sector industrial ofrece hoy oportunidades reales de desarrollo y crecimiento. Un horizonte que trasciende el éxito de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El crecimiento de nuestra industria, además, tiene un papel clave en el incremento de la competitividad nacional.
Y una industria española fuerte es también una pieza clave del proyecto industrial europeo.
Porque producir no es solo fabricar.
Es construir país, generar futuro, incrementar la competitividad y reforzar la autonomía estratégica.
Y porque, como recuerda el lema del Congreso Nacional de Industria, lo bien hecho nos define.
👉 Inscríbete y participa en el Congreso Nacional de Industria 2026.
▶️ Congreso Nacional de Industria: lo bien hecho, en imágenes.
AGENDA
Mesas redondas relacionadas con la industria española más allá de los fondos europeos de recuperación: oportunidad y visión a largo plazo
DÍA 4 MAÑANA
13:05–13:40 · Sala MINTUR – Más allá del PRTR: Hacia una política industrial estructural e innovadora
10:40–11:30 · Auditorio – La Industria como Motor de Nación: Innovación, Territorio y Futuro
11:50–12:20 · Auditorio – Industria y Defensa: Tecnologías duales para la seguridad y la competitividad
13:40–14:15 · Sala MINTUR – Personas, Territorio y Competitividad: La Reindustrialización desde la base
DÍA 4 TARDE
16:30–17:15 · Sala Nippon Gases – Talento y formación: el futuro de la industria española
16:35–17:30 · Sala Siemens – El reto de la internacionalización de la industria en el País Vasco
DÍA 5 MAÑANA
09:30–10:15 · Auditorio – Autonomía Estratégica Industrial para el Siglo XXI
10:15–10:55 · Auditorio – Impulsar, Proteger, Formar: Tres claves para la competitividad industrial
11:25–12:30 · Auditorio – El nuevo Mapa Industrial Europeo: España en el tablero geopolítico